Andernos era una pequeña aldea galo romana destruida por las invasiones bárbaras, de la cual aún se pueden apreciar algunos vestigios justo al lado de la iglesia Saint Eloi, una iglesia del siglo XI, un punto importante de descanso para los peregrinos de Compostela.  Esta hermosa y pequeña iglesia cuya puerta principal se abre hacia una vista maravillosa de la Bahía de Arcachon, se encuentra situada cerca del puerto ostricola.

Andernos, convertida luego en un destino de playa de la  Bahía de Arcachon, se encuentra llena de tesoros históricos.

Es incluso aquí, que la célebre Sarah Bernhardt, autora teatral, vino a descansar durante la primera guerra mundial, y aparentemente se instaló ahí hasta 1917. El dramaturgo Henri Cain, le permitió instalarse en su villa, la villa » Eurêka» en busca de un poco de calma y descanso.

Cerca del centro del pueblo, encontramos la villa «Ignota» construida a finales del siglo XIX, propiedad de Louis Théodore David, alcalde de ese entonces en Andernos, cuyo deceso provocó que la villa quedara completamente abandonada. Restaurada por la municipalidad, se convirtió en la casa Louis David, centro cultural de Andernos, el cual cuenta con un museo permanente en donde se pueden encontrar todos los vestigios de la ciudad  galo romana, además de diversas exposiciones de pintura o esculturas de tiempos posteriores.

No muy lejos de la casa Louis David, se encuentra el camino que lo conducirá hacia el muelle, una estructura de 232 metros de largo (el muelle más largo de Europa), donde podrá pasearse. Al llegar al final, podrá contemplar de un lado la isla de pájaros con cabañas sobre pilotes, y del otro lado la entrada de la Bahía de Arcachon.

También verá que el litoral ofrece numerosas playas que van desde el puerto ostrícola de Andernos  hasta la comuna de Lanton. Existe un sendero a lo largo de la costa en las playas de Quinconces, St Brice, una de las más preservadas de la bahía. Al sur de Andernos, la célebre playa de Betey, muy visitada por las familias gracias a su entorno, sus bosques de pino, y las zonas de juegos para niños. Solo existe un pequeño contratiempo y es que es necesario esperar que suba la marea para poder chapotear un poco. Es un lugar ideal para los niños, ya que las pendientes son sumamente leves, sin peligro alguno.

El puerto ostrícola de Andernos, con sus 45 cabañas, todas coloridas, alberga una treintena de profesionales del cultivo de ostras y una decena de pescadores e incluso existe un mercado de pescados típicos de la Bahía: lenguados, róbalos, salmonetes, dorados, calamares.

Podrá encontrar, en las dársenas de cada lado del puerto, numerosos restaurantes típicos como «Chez Eliette», reconocido por ser un restaurante simple y agradable, el restaurante «La Parqueuse», «L’Esquirey», «L’Huître du Boucher «, la cabaña 88/89 «Chez Franck «donde las degustaciones son de gran calidad.

No deje de visitar esos pequeños restaurantes y degustar las maravillas de la Bahía

Buen provecho !

Catherine Migeon