El banco de Arguin es la imagen de la película «Les Petits Mouchoirs» (Pequeñas mentiras blancas, 2010) de Guillaume Canet.

Uno de los lugares preferidos por los residentes de Arcachon, que rima con placer y cordialidad, donde podrás reunirte con amigos y rehacer el mundo por una tarde…

En sus múltiples calas, los niños se bañan sin peligro y se divierten recogiendo las hermosas conchas.

El agua es cristalina, turquesa y cálida.
Ciertos años se pueden ver grupos de grandes delfines que vienen a jugar entre los barcos.

Del lado de la cuenca, los barcos llegan al muelle.

A lo lejos, los ostricultores vienen a recoger sus ostras a los parques, los barcos están anclados y las familias descansan. Es hora de disfrutar de una copa de vino blanco fresco con los pies en el agua mientras Marcelo se ocupa de los asuntos en cubierta.

Del lado del océano, el paisaje es salvaje, el cielo se funde con el mar de modo que el horizonte ya no se puede ver, las olas golpean suavemente la orilla y se me ocurre la idea: «Estoy en el borde del mundo».

La arena que se desmorona bajo tus pies, el viento suave y cálido que acaricia tu cuerpo, sus muchas conchas pequeñas que cambian con el paso de los años gracias a las tormentas invernales, dan a este lugar mágico todo su esplendor.

¡Volveré!

C.B.